Me encantaría conocer a la mujer Isabel Allende, pero no sería conveniente, porque no soy precisamente un admirador de su obra. No quiero conocer a la famosa escritora. Ella no me interesa. Sólo preciso acercarme a la menuda mujer de mirada triste que ha logrado cargar con tanto dolor.
lunes, junio 14, 2010
viernes, diciembre 11, 2009
Amar? Enamorarse?
Algunas genuinas circunstancias terminan siendo meros caprichos o excusas cuando el amor toma las riendas. Un desenfreno, una una leve idiotez se va haciendo patente y todas las honorables muestras de serenidad y prudencia desaparaecen.
Quizá no 'amor', sino 'enamoramiento'. Quizá estupidez convulsiva y agobiante, pegajosa y lúdica como la terca adolescencia.
Quizá no 'amor', sino 'enamoramiento'. Quizá estupidez convulsiva y agobiante, pegajosa y lúdica como la terca adolescencia.
Algo de soledad, no?
A veces, la soledad es un privilegio, no un derecho. Quizá un logro al que debe accederse vía sacrificio. Qué se sacrifica entonces? Qué sacrificarás para estar solo, para ser tú mismo alguna vez? Crees que puedas llegar a ser auténticamente tú en compañía de todo ese tumulto a tu alrededor?
sábado, noviembre 21, 2009
Lo que somos
Ocurre que somos humanos gracias, en principio, a los demás. Ellos son nuestros autores, los que forjan nuestra naturaleza. Entonces, ¿cuándo somos 'algo' por nosotros mismos? ¿Cuándo podremos alejarnos de ellos tanto como para poder ser nosotros por nosotros? ¿Es posible ser realmente autónomos?
Ser uno mismo ya no podrá considerarse una mera expresión, sino una meta, un logro. Quizá lo peor consista en querer ser desde cero, ojalá nacer de nuevo, para poder organizar, armar, modelar incluso nuestro propio interior, porque no sabemos hasta dónde ha llegado la influencia de las voces de los demás en nosotros.
Somos lo que los demás han hecho de nosotros. En realidad, no somos, sino que ellos son en nosotros, al modo como ellos y sólo ellos desean ser a través de nosotros.
El infierno son los demás (Sartre)
Ojalá y podamos, algún día, hacer las cosas que más nos placen de manera natural, o mejor, autónoma, sin la absurda pretensión de ser todos idénticos. Ya sabes... siempre están los demás ahí, observando cada paso, con toda la jurisdicción que tienen por el simple hecho de ser prójimos. Y su mirada te toca, duele, o al menos molesta justo ahí donde no podemos hacer nada al respecto. Apenas y podemos soportarlo.domingo, julio 26, 2009
Dejar de temer
A veces pasa algo muy fuerte en tu vida... y dejas de sentir miedo... al fin. Y sabes que puede ser falso, que apenas depende de ti, pero no importa, porque es tuyo hasta donde nadie puede entender. No quieres que el tiempo corra, quieres saborear con serenidad esa sensación nueva, única hasta ahora. Dejar de tener miedo... Empezar a ser.jueves, julio 16, 2009
La basurita que soy
Tengo un miedo odioso a escribir en Internet, porque allí pierdo la posibilidad de ganar dinero y ser famoso. Mira si soy estúpido. Mira si soy infantil. Me las quiero dar de escritor y tengo miedo de escribir. Lo que pasa es que tengo miedo de no ser famoso...algún día, que es lo que está detrás de todo esto, y si no me libero pronto de tamaña huevada, terminaré por ser lo que hasta ahora he sido muy bien...un don nadie.
Digo que soy diferente, que soy poeta, que soy escritor, pero siempre termino pensando horas de horas dónde voy a publicar mis textos -que son tan importantes, no?-, pues si elijo mal la comunidad virtual...nadie me va a leer, y mucho menos a querer pagar por lo que escribo. Te das cuenta? Soy una pobre mierdita. Apenas gano para no morir y tengo unos sueños de grandeza que dios me libre.
Siempre he sido así: mediocre. Me conozco bien. Tengo miles de artimañas y estrategias para evadir, para poner mucho tiempo entre la basurita que soy y los enormes proyectos que jamás termino. Me lleno de otras responsabilidades y así logro asegurar a quien sea que estoy muy ocupado ahora, quizás después.
Siempre he sido así: mediocre. Me conozco bien. Tengo miles de artimañas y estrategias para evadir, para poner mucho tiempo entre la basurita que soy y los enormes proyectos que jamás termino. Me lleno de otras responsabilidades y así logro asegurar a quien sea que estoy muy ocupado ahora, quizás después.
lunes, febrero 25, 2008
Edad (Ernesto Sábato)
¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.
Un programa honesto requiere ochocientos años. Los primeros cien serían dedicados a los juegos propios de la edad, dirigidos por ayos de quinientos años; a los cuatrocientos años, terminada la educación superior, se podría hacer algo de provecho; el casamiento no debería hacerse antes de los quinientos; los últimos cien años de vida podrían dedicarse a la sabiduría.
Y al cabo de los ochocientos años quizá se empezase a saber cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.
Un programa honesto requiere ocho mil años.
Etcétera.
Un programa honesto requiere ochocientos años. Los primeros cien serían dedicados a los juegos propios de la edad, dirigidos por ayos de quinientos años; a los cuatrocientos años, terminada la educación superior, se podría hacer algo de provecho; el casamiento no debería hacerse antes de los quinientos; los últimos cien años de vida podrían dedicarse a la sabiduría.
Y al cabo de los ochocientos años quizá se empezase a saber cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.
Un programa honesto requiere ocho mil años.
Etcétera.
miércoles, mayo 24, 2006
lunes, marzo 20, 2006
jueves, marzo 09, 2006
La vida es sueño?
Soñábamos dormidos, como todo el mundo, desde siempre. Soñábamos todo aquello que podía ser. Era fácil, era simple. Había esperanza. Soñábamos...Ahora lo hacemos despiertos, con las manos crispadas, en actitud hostil. La mirada está fija en el paso del tiempo. El futuro huye. La esperanza... vaga desesperada.
miércoles, marzo 01, 2006
Sonríe, si puedes
lunes, febrero 13, 2006
jueves, febrero 09, 2006
Una suerte de tonelada ambigua
Ahora ya no hay excusa, la Red está ahí y sólo es necesario meterse y decir-ponerle alguna cosa. Está ahí con esa farsa que atrapa y enceguece. No es necesaria ni vital, no tiene mayor profundidad que un libro de texto o más magia que una pared grafitteada. Es un espacio, un enorme espacio vacío y chillón. Tienta como cualquier virginidad. Es anodino y fatal.
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