Y cuánta cosa que ocurre ahí en la Red, no?
Sin tiempo, sin más que superficie y símbolo, como todo lo humano, querámoslo o no, como esto... Qué cosa rara saberse humano: Navego por la Red y no hago más que afianzar eso. Superficie y símbolo.

Ocurre que somos humanos gracias, en principio, a los demás. Ellos son nuestros autores, los que forjan nuestra naturaleza. Entonces, ¿cuándo somos 'algo' por nosotros mismos? ¿Cuándo podremos alejarnos de ellos tanto como para poder ser nosotros por nosotros? ¿Es posible ser realmente autónomos?
Ojalá y podamos, algún día, hacer las cosas que más nos placen de manera natural, o mejor, autónoma, sin la absurda pretensión de ser todos idénticos. Ya sabes... siempre están los demás ahí, observando cada paso, con toda la jurisdicción que tienen por el simple hecho de ser prójimos. Y su mirada te toca, duele, o al menos molesta justo ahí donde no podemos hacer nada al respecto. Apenas y podemos soportarlo.
A veces pasa algo muy fuerte en tu vida... y dejas de sentir miedo... al fin. Y sabes que puede ser falso, que apenas depende de ti, pero no importa, porque es tuyo hasta donde nadie puede entender. No quieres que el tiempo corra, quieres saborear con serenidad esa sensación nueva, única hasta ahora. Dejar de tener miedo... Empezar a ser.
Tengo un miedo odioso a escribir en Internet, porque allí pierdo la posibilidad de ganar dinero y ser famoso. Mira si soy estúpido. Mira si soy infantil. Me las quiero dar de escritor y tengo miedo de escribir. Lo que pasa es que tengo miedo de no ser famoso...algún día, que es lo que está detrás de todo esto, y si no me libero pronto de tamaña huevada, terminaré por ser lo que hasta ahora he sido muy bien...un don nadie.
Soñábamos dormidos, como todo el mundo, desde siempre. Soñábamos todo aquello que podía ser. Era fácil, era simple. Había esperanza. Soñábamos...
Ahora ya no hay excusa, la Red está ahí y sólo es necesario meterse y decir-ponerle alguna cosa. Está ahí con esa farsa que atrapa y enceguece. No es necesaria ni vital, no tiene mayor profundidad que un libro de texto o más magia que una pared grafitteada. Es un espacio, un enorme espacio vacío y chillón. Tienta como cualquier virginidad. Es anodino y fatal.